23/09/03
fuente: INFOBAE
| El Gobierno busca dar por superado el episodio |
| La tercera desmentida por Bendini |
El titular de la DAIA revisó por segunda vez los documentos de la comisión investigadora y concluyó que “no hay pruebas que incriminen al jefe del Ejército". La AMIA fue discriminada del encuentro
Con el de ayer, el Gobierno sumó el tercer intento de sepultar la polémica
que se generó tras la divulgación de las expresiones del jefe del Ejército,
Roberto Bendini, en la Escuela de Guerra de esa arma y pretendió dar “por
superado” el asunto.
El titular de la DAIA, José Hercman, volvió a revisar los documentos sobre los
cuales trabajó la comisión investigadora del Ministerio de Defensa y el Ejército
(copias de los informes de 21 de los 40 oficiales superiores que participaron
del curso) en una reunión en Casa de Gobierno de la que finalmente quedó
excluida la otra institución representativa de la comunidad judía, la AMIA.
Tras el encuentro, en el que participaron José Pampuro y el jefe de Gabinete,
Alberto Fernández, Hercman dio “por superado” el episodio en una
conferencia de prensa similar a la que siguió al primer informe del miércoles
de la semana anterior. Según concluyó, “no existen pruebas que lo
incriminen” a Bendini, o que permitan determinar que se produjeron
afirmaciones antisemitas en el curso.
El mismo Hercman fue el protagonista central de la segunda desmentida
“oficial”, ensayada luego de dos días de trabajo de la comisión que
integraron, entre otros, el secretario de Asuntos Militares, Julián Domínguez,
y el general de brigada Néstor Pérez Vovard.
“Nos alegramos de que no tengamos el problema de que en el Ejército
Argentino, en un proceso de democratización, se vuelvan a producir hechos que
ocurrían hace 30 o 40 años”, dijo en ese entonces con tono voluntarioso.
Ayer repitió su “satisfacción” de que se haya demostrado que los dichos
sobre “pequeños grupos israelíes” interesados en invadir la Patagonia en
realidad “no existieron” y rescató que en el Gobierno no se “sienten
tranquilos pensando que un funcionario de tan alta jerarquía pudiera tener esas
expresiones” lesivas para la colectividad judía.
“Si se constatan tales dichos, Bendini duraría muy poco en el cargo”, admitían
por la mañana fuentes muy cercanas al despacho presidencial.
La reunión del titular de la DAIA en la Casa Rosada se iba a realizar junto al
representante de la AMIA, Abraham Kaul, quien también había participado de los
encuentros de la semana pasada y se había mostrado disconforme con las pruebas
reunidas, por no tratarse de los trabajos originales. Sin embargo, minutos antes
de la hora convenida y en forma sorprendente, un llamado desde la oficina de
Fernández al director de prensa de la institución suspendió la cita.
Pronto silencio
La primera reacción del Gobierno, el mismo viernes 12 en que Infobae publicó
la información sobre los dichos del jefe del Ejército, fue la de desmentir que
hayan existido. Sin embargo, horas más tarde determinó la creación de una
comisión investigadora para aclarar los hechos.
Ese fue el primer intento por sofocar lo que -descontaban- se convertiría en un
escándalo de proporciones que podía forzar el apartamiento del militar a poco
menos de tres meses de su designación.
El segundo se dio pocos días después con la difusión de un informe de sesenta
carillas que no dejó conformes a las organizaciones judías y obligó a buscar
“nuevas propuestas” para investigar el tema, lo que decantó en el encuentro
de ayer. El Gobierno espera con él, dar por cerrada la polémica.
Informe Relacionado:
La Patagonia Ocupada (actividades del Estado de Israel en nuestra Patagonia Argentina) ( 29-04-03)