fuente: diario "Cronica"
Argentina puede redefinir el modelo energético que pretende
Petróleo y gas: el desafío de recuperar reservas
Tal como ha informado Crónica, las reservas de petróleo y gas muestran una
tendencia declinante que se acentuará en los próximos cinco años en todas las
cuencas de la República Argentina, al tiempo que las operadoras del sector
reclaman condiciones de incentivo para atraer a empresas interesadas en invertir
en exploración, además de seguridad jurídica y descongelamiento del precio de
gas en boca de pozo.
El horizonte de reservas oscila hoy entre 8 y 10 años de petróleo y 14 para el
gas, por lo que todas las voces coinciden en la necesidad de tomar las riendas
del problema.
Estas fueron algunas de las conclusiones expuestas durante la jornada 'Petróleo
y Gas: desafío de la próxima década', organizado por el IAPG, a la que este
diario asistió junto a otros medios de la ciudad y de todo el país.
Durante el evento pudo tomarse el pulso a la forma que tomará el reclamo de la
industria ante el gobierno nacional, en el marco de lo que debería ser la
rediscusión de una política energética para el país.
Puntualmente, el reclamo de las compañías apuntará al establecimiento de un
marco jurídico claro y permanente, para lograr estabilidad; a la disposición
de incentivos impositivos para atraer inversiones de exploración, que son las más
costosas; desgravaciones de ganancias para yacimientos pequeños, entre otras.
Oscar Vicente, presidente de la Cámara Argentina de Hidrocarburos y número uno
de la ex Pérez Companc, hoy controlada por Petrobras, planteó incluso que
debería renegociarse ya la prórroga de las concesiones de áreas y cederlas
hasta su agotamiento.
Tampoco resulta extraña hoy la idea de conformar empresas nacionales para
volcarse a la exploración.
"Uno de los problemas de la desregulación -dijo el ingeniero Juan Rosbaco,
consultor privado- fue la concentración de la actividad en pocas manos de compañías
multinacionales. Estas tienen un ranking internacional de inversiones: Argentina
está en los últimos lugares, frente a la inversión en yacimientos geológicamente
más actractivos y bajo condiciones más favorables en otros lugares del
mundo".
¿Las provincias pueden explorar?
Una de las inquietudes que surgen en este contexto es si las provincias
podrían encabezar una reactivación exploratoria, a partir de la reciente
transferencia de áreas revertidas.
En principio, la respuesta es negativa, por el alto costo de infraestructura que
esto supone, más allá de alguna experiencia exitosa en la provincia de Neuquén,
donde el Estado se asoció con grupos empresarios locales.
En todo caso, a decir de alguno de los disertantes, sería el Estado nacional el
que puede afrontar las condiciones de una tarea exploratoria, como solía
ocurrir cuando funcionaba la Y.P.F. estatal o había capitales nacionales en la
actividad.
Si esto se concreta, dependerá de las condiciones que el gobierno nacional
pueda disponer a la hora de discutir la política energética que pretende para
el país: el abanico de posibilidades es amplio y es claro que no sería lo
mismo cargar los costos de la exploración para luego ceder áreas a un bajo
precio, que participar activamente de la posterior explotación, como operador
del nuevo yacimiento o asociado con capitales privados.
Descongelamiento del precio de gas
Uno de los reclamos centrales para reorientar la inversión en exploración
en el área gas es el descongelamiento del precio en boca de pozo, cuyo valor
fue directamente pesificado tras la devaluación, pasando de 1,50 dólar a un
valor que hoy oscila entre 33 y 50 centavos de dólar por unidad.
En este marco, el sector exige el descongelamiento del precio como condición
indispensable para volver a invertir en exploración, algo a lo que el gobierno
nacional ya ha dado señales de dar respuesta, al reconocer el ministro Lavagna
que las tarifas de gas hoy están "muy bajas".
En los próximos cinco años la cantidad de pozos petroleros en producción
aumentará, pero al mismo tiempo seguirá cayendo la producción, porque se
trata de yacimientos viejos, en los que no se prevé grandes descubrimientos por
la falta de inversión en exploraciones.
Estas perspectivas fueron presentadas por el ingeniero Eduardo Abriata, jefe de
Relaciones con las provincias de Repsol YPF. El diagnóstico forma parte además
de la presentación que esa compañía formuló recientemente ante el Congreso
de Hidrocarburos.
Según ese estudio, la producción ha caído en el último año un 3 por ciento,
mientras que el promedio de producción de pozos ya cayó de 10 a 7 metros cúbicos
por día y aún no tocó piso: podría llegar a 5 metros cúbico día por pozo
(en la cuenca del golfo San Jorge, la menos productiva del país, el promedio es
de 4 m.3/día).
El panorama no es apocalíptico y puede revertirse, pero se necesita una fuerte
inyección de inversión en exploraciones, tanto en áreas tradicionales como no
tradicionales.
Según explicó Abriata, en el país resta explorar aún el 75 por ciento de las
cuencas sedimentarias, por lo que hay margen para la búsqueda de petróleo y
gas, dependiendo de los incentivos que se generen para esa actividad.
De todos modos, aclaró, esto no debería demorar, ya que la puesta en producción
requiere entre 4 y 8 años, una vez detectadas las nuevas áreas.
El presidente de la Cámara Exploración y Producción de Hidrocarburos de la
Argentina, Oscar Vicente, dijo durante el evento organizado por el IAPG que el
país afronta una crisis de reserva similar a la de los años '73 y '83, aunque
se mostró optimista de que la cuestión pueda revertirse mediante
"incentivos" para atraer a inversores en exploración.
En su exposición, el referente petrolero manifestó que en 1995 se perforaron
164 pozos de exploración, mientras que en el año 2002 el número cayó a 30
unidades.
Al enumerar los incentivos que requiera la industria para recuperar niveles de
actividad, indicó que el más importante será el de dar estabilidad al marco
normativo y mencionó además la importancia de cerrar un acuerdo sustentable
con el Fondo Monetario Internacional, ya que "así renacerá la confianza
de los inversores que podrían reactivar la exploración".
No tuvo un embate directo contra la retención sobre exportaciones: "Hoy el
mercado internacional tiene un buen precio y se pueden pagar, aunque le quita
competitividad internacional a la Argentina. De todos modos, no pido que las
eliminen, me conformo con que el gobierno las saque si el precio del crudo cae
por debajo de los 23 dólares por barril", señaló.
"Kirchner sabe cuánto hemos invertido en Santa
Cruz"
Vicente fue consultado acerca de si el estilo del presidente Kirchner al
negociar con el Fondo les hace prever a los petroleros una postura similar en la
discusión por las tarifas:
"El tiene claro que en reservas estamos en un momento crítico, porque
viene de gobernar una provincia petrolera durante 11 años. Nosotros pusimos 700
millones de dólares en Santa Cruz, con Pérez Companc, en una mina de oro de
San Julián, por siete años. Tuvimos que negociar con él y sabemos que es
duro, pero se puede negociar. El sabe lo que hemos invertido para duplicar la
producción de gas".
En relación al tema tarifas, agregó luego que el país "se ha
acostumbrado a un excelente nivel de prestaciones de servicio, como en
electricidad o en comunicaciones, pero esto va a comenzar a perderse, por el
retraso que tenemos".
El hombre fuerte del petróleo manifestó también el interés del sector no sólo
en comenzar a renegociar ya la prórroga de las actuales concesiones,
"porque no alcanza con hacerlo 4 ó 5 años antes".
En igual sentido, sostuvo que "deberían prorrogarse hasta su agotamiento,
porque son yacimientos viejos, quién los va a conocer mejor que el operador
actual? Además, ¿quién va a estar interesado en operar un yacimiento viejo?
Es como el médico de cabecera, que debe acompañar a su paciente hasta la
tumba", comparó.