Identificación del recurso
Nombres comunes:
merluza negra, róbalo de profundidad
Nombre
en inglés:
patagonian toothfish
Nombre
japonés:
okuchi
Nombre
científico: Dissostichus eleginoides
Ubicación taxonómica
Clase
Osteichthyes
Subclase Actinopterygii
Infraclase Teleostei
Orden Perciformes
Suborden Notothenoidei
Familia Nototheniidae
Género Dissostichus
Smitt 1898
Distribución geográfica
La merluza negra, Dissostichus
eleginoides, tiene una amplia distribución en el Hemisferio Sur, que
involucra los Océanos Atlántico, Pacífico e Indico y el norte de la
Convergencia Antártica (Oyarzún et al.,
1988).
Este nototénido de comportamiento demersal-bentónico habita entre 70-1500 m, aunque se ha registrado la presencia de individuos adultos hasta los 2500 m, en cañones submarinos. Su distribución se relaciona con la Corriente de Malvinas (Figura 1), entre los 37° y 48° S en la zona del talud, y entre los 48° y 56° S sobre talud y plataforma (Otero et al., 1982; Inada, 1986; Gon & Heemstra, 1990). Hureau (1985) menciona también la presencia de juveniles al norte de la Península Antártica.

Figura 1: Area de distribución de la merluza negra en el
Atlántico Sudoccidental.
Características biológicas más relevantes
Alimentación
La merluza negra presenta un régimen carnívoro mixto
(eurifagia) entre los tipos carcinófago e ictiófago y es consumidor de
calamares y pulpos. Los ítems integrantes comprenden en su mayoría organismos
pertenecientes a las comunidades demersales y del mesopelagial. La merluza negra
tiene hábitos demersales oportunistas y preda asimismo sobre especies del
mesopelagial cuando esta comunidad hace contacto con el declive del talud debido
a las corrientes subantárticas (Prenski y Almeyda, 1997). Asimismo, en la región
de las Islas Georgias los individuos juveniles se alimentan secundariamente de ²krill²
(García de la Rosa y Sánchez, 1996).
De los materiales analizados en las campañas realizadas en 1995 (1) y
1997 (3) con el B/P Azuchi Maru en la zona austral al sur de 44° S, en la
totalidad de las profundidades consideradas el item alimentario principal
consistió en peces, aunque con variaciones tanto en las especies involucradas
como en el tamaño de las mismas. En profundidades menores (150-600 m) se
encontró el mayor porcentaje de individuos con contenido estomacal (51%), tal
como han observado García de la Rosa et
al. (1997) entre 200 y 300 m, siendo las presas icticas más importantes la
polaca, Micromesistius australis, Salilota
australis, Macruronus magellanicus
y Stomias boa. Esta última especie mantuvo su importancia hasta los
900 m, y la polaca hasta los 1100 m.
En profundidades intermedias resultaron relevantes los mictófidos, especialmente para las clases de tamaño
intermedias y menores. Otro ítem
de peces notorio principalmente
para las clases menores fue Muranolepis
orangiensis, especie que se encontró desde los 700 m hasta los 1800 m.
A
partir de los 700 m empieza a aumentar la frecuencia de ocurrencia del ítem
Crustacea, con Pasiphaea acutifrons, Pandalopsis
ampla y Acanthephyra pelagica. Debe
tenerse en cuenta que pese a alcanzar estos crustáceos pequeño peso (70g como
máximo) son importantes por su numerosidad. Otros crustáceos que adquieren
consideración, pero a profundidaes mayores de 1100 m, son la langosta Thymops
birsteini, con peso medio de aproximadamente 25 g y la centolla
Lithodes sentolla, de pequeño tamaño (300 g). Ambas especies son alimento de los individuos de
merluza negra de tamaños mayores.
Los
granaderos cobran especial significación a partir de profundidades mayores de
900 m y para los tamaños mayores de merluza negra. Se encuentran acompañados
por el calamar Moroteuthis ingens,
este último de manera ascendente desde profundidades mayores a los 600 metros y
para tamaños medios o menores de la especie predadora.
Otro cefalópodo, el pulpo Octopus
tehuelchus, aparece a los 700 m manteniéndose en profundidades mayores de
1100 m.
El
canibalismo, especialmente en profundidades mayores de 800 m donde la presencia
de adultos supera el 80%, alcanza valores superiores al 9 %. Este fenómeno fue observado también en el B/P Antarctic
donde sobre 198 individuos se encontraron tres con merluzas negras enteras en
los estómagos.
Sobre
la base de los hábitos tróficos, pueden formularse dos hipótesis para
explicar la presencia de juveniles y adultos en diferentes profundidades:
1) La distribución diferencial
por tamaños de la especie según la profundidad, está asociada a la distribución
diferencial de las especies presa y al tamaño de las mismas.
Los desplazamientos tróficos
verticales dentro del sector del talud continental y la plataforma patagónica
están causados por la distribución diferencial de las especies alimento como
la polaca (Micromesistius australis),
la merluza de cola (Macruronus
magellanicus), y de representantes de las clases Crustacea y Cephalopoda.
El incremento del tamaño de las presas con el aumento de la talla de la
merluza negra es notorio, lo que sugiere que los adultos de D.
eleginoides estarían limitados a un ambiente más demersal que los
juveniles. En efecto, en ambientes de profundidades intermedias aparecen presas
como Stomias boa y Muranolepis
orangiensis pero a mayor profundidad la merluza negra accede a presas ícticas
más grandes como el granadero Coryphaenoides
holotrachys, el calamar Moroteuthis
ingens y los crustáceos Pasiphaea
acutifrons, la langosta Thymops
birsteini, etc.
2)
El canibalismo provoca una selección en la distribución de
los tamaños. A este respecto debe
considerarse tanto la presencia de los ejemplares mayores que predan sobre los
menores, como la concentración de adultos y juveniles cuando sus distribuciones
espaciales se superponen.
Las observaciones llevadas a cabo indican
que la concentración que se presenta es muy dispersa entre las profundidades de
150 y 600 m, donde podría existir un encuentro entre individuos menores de 40
cm y los mayores de 60 cm que podrían ser caníbales. En las profundidades de
600 a 800 m se pueden encontrar densidades importantes con largos más acotados
e individuos entre 50 y 90 cm, posiblemente una concentración de prerreclutas.
A partir de estas profundidades la presencia de adultos se incrementa
llegando a valores a veces mayores de 95%. Sorprendentemente, en
profundidades mayores de 1100 m, los lances con capturas mayores de 1 tonelada
presentan una baja proporción de individuos menores de 80 cm con respecto a
aquellos lances con menor captura.
Si bien las distribuciones de adultos y juveniles pueden superponerse,
cuando los cardúmenes tienen densidades bajas se disminuye el contacto de los
individuos menores con los mayores y disminuye el canibalismo.
Una posibilidad relacionada con ambas hipótesis es que la presencia de
dos tipos de cardúmenes se debería a la presencia de cardúmenes de menor
densidad de tallas asociada al gradual reclutamiento de individuos desde
profundidades menores y la otra asociada a aquellos cardúmenes de mayor
densidad relacionados con la migración trófica y asociado asimismo a su
reproducción.
Los datos expuestos anteriormente permiten una apreciación preliminar
sobre el espectro trófico de esta especie dentro del área de esta pesquería.
Los ítems integrantes comprenden en su mayoría organismos pertenecientes a las
comunidades demersales y del mesopelagial.
El régimen alimentario de D.
eleginoides corresponde al de un pez carnívoro ubicado en el nivel trófico
5-6. Siendo un predador tope
no es esperable que desarrolle una gran biomasa poblacional, y
por ello se deben extremar las medidas de administración tendientes a su
explotación racional.
Reproducción
No existen a la fecha trabajos de
investigación referidos a la biología reproductiva de la merluza negra en el
Mar Argentino. Sólo existen algunos registros de la presencia de larvas y
postlarvas de la especie. Ciechomski y Weiss (1976) mencionan la captura de
postlarvas a profundidades entre 100 - 490 m en la región comprendida entre 53°-54°30’
S, y Ehrlich et al. (1996) encuentran
larvas en aguas de Malvinas entre 100 y 200 m durante la primavera. Lloris y
Rucabado (1991), de acuerdo al tamaño de los individuos encontrados durante el
mes de marzo en la zona de los canales fueguinos, postulan que la freza ocurriría
en dicho sector en los meses de verano.
Los resultados obtenidos respecto
a la maduración de la especie en el área austral argentina y en las Islas
Georgias indican una madurez anticipada en la primera de estas áreas,
ubicandose el largo de primera madurez para machos y hembras en conjunto
alrededor de 82,2 cm.
En la plataforma y talud
continental argentinos, la merluza negra podría tener una madurez anticipada
debido a valores de temperatura más elevados que en las Islas Georgias, fenómeno
que habría que profundizar a través de estudios de crecimiento y de madurez
gonadal.
Relación longitud - peso
Los parámetros de esta relación,
estimados a partir de individuos de hasta 89 cm Lt (Cassia y
Perrotta, 1996), pueden observarse en la Tabla 1.
Tabla 1. Parámetros de la relación
longitud total - peso de la merluza
negra.
|
Parámetro |
Machos |
Hembras |
Total |
|
a |
2,56 10-3 |
4,46 10-3 |
1,97 10-3 |
|
b |
3,4812 |
3,3069 |
3,5281 |
|
Rango Lt (cm) |
26-85 |
28-89 |
14-89 |
|
Rango Pt (g) |
255-6500 |
280-7400 |
60-7400 |
Edad y crecimiento
La merluza negra es una especie
relativamente longeva, que puede alcanzar los 24 años de edad (Cassia, 1996).
Los parámetros de crecimiento estimados por la misma autora con ejemplares
provenientes del área de las Islas Georgias del Sur se muestran en la Tabla 2.
Tabla 2. Parámetros de crecimiento de la
merluza negra correspondientes al modelo de von Bertalanffy.
|
Parámetros |
Estimador |
|
L¥ |
207,01
cm |
|
K |
0,075 años –1 |
|
to |
-0,289 años |
Longitud de primera madurez sexual
La estimación más reciente de la talla de primera maduración sexual ha sido realizada por Prenski y Almeyda (1997) y corresponde a una longitud de 78,3 cm; 87,1cm y 82,2 cm Lt para machos, hembras y ambos sexos agrupados. En la Figura 2 se muestra la curva de madurez ajustada a los datos observados.

Figura 2. Estimación
de la longitud de primera maduración sexual de la merluza negra.
Mortalidad
natural
El valor de mortalidad natural que
se asume para la merluza negra en el Mar Argentino es el recomendado por la
CCAMLR para la región de las Islas Georgias (M = 0,13). No existen a la fecha
estimaciones de la mortalidad por pesca en el área mencionada.
Explotación del recurso
Captura, esfuerzo y CPUE
La
flota argentina que opera sobre el recurso está constituida por tres tipos de
embarcaciones, los arrastreros convencionales (Kasuga Maru y Roko Maru), los
arrastreros de profundidad (Azuchi Maru y Echizen Maru) y los palangreros, de
los cuales los más eficientes son los Antarctic (al presente tres unidades),
con palangre automático, y seis unidades de procedencia española, con palangre
manual.
Los
arrastreros capturan a la especie principalmente en el área comprendida entre
las latitudes de 53° a 55°S, especialmente a una decena de millas del extremo
Este de la Isla de los Estados y las longitudes 61° a 62°W. Los palangreros
pescan en todo el borde del talud con caladeros preferenciales en la Zona Común
de Pesca por fuera de los 800 metros, y al sur en el talud que va de Tierra del
Fuego hasta el Banco Burdwood. Existe un segundo caladero, aunque de menor
importancia, ubicado a lo largo del talud continental al norte de las Islas
Malvinas (Cassia y Perrotta, 1996; Marí, 1997). Existe también un caladero a
150 millas al sur de Tierra del Fuego llamado "El cementerio" ya que
debido a la fuerza de las corrientes se han perdido muchos equipos, así como en
otras zonas subantárticas. En estos ultimos existe una gran competencia con
buques chilenos.
Las
capturas totales de la especie en el período 1992 - 1998 se muestran en la
Tabla 3.
Tabla 3. Cifras de captura en toneladas
por tipo de flota en la plataforma patagónica bonaerense durante el período
1992-1998.
|
Años |
1992 |
1993 |
1994 |
1995 |
1996 |
1997 |
1998 |
|
Palangreros |
131 |
1397 |
7155 |
14526 |
11197 |
6661 |
7972 |
|
Arrastreros convencionales |
92 |
1117 |
3473 |
2131 |
166 |
652 |
919 |
|
Arrastreros de profundidad |
|
|
|
2889 |
2411 |
1268 |
805 |
|
Surimeros |
303 |
1630 |
201 |
206 |
67 |
193 |
275 |
|
Totales |
526 |
4144 |
10829 |
19752 |
13840 |
8773 |
9971 |
Cassia
y Perrotta (1996) calcularon la captura por unidad de esfuerzo, sobre la base de
la información de un palangrero de la flota comercial que operó en la
plataforma en la época estival de 1994 (Tabla 4). Las mayores CPUE se
obtuvieron en las áreas 1 y 3 a profundidades mayores de 1000 metros, en
coincidencia con la presencia de individuos adultos. Por el contrario, en el área
2 se localizaron exclusivamente juveniles.
Otro de los ítems que hacen a la determinación de la abundancia de esta
especie y a su evaluación es la inexistencia de un parte de pesca para los
arrastreros cuyo registro georeferenciado sea de la posición real del lance y
no del cuadrado estadístico, incluyendo datos de captura y esfuerzo expresados
por lance y no como dato total de la marea. También debería existir un parte
de pesca específico para los palangreros con las mismas características
mencionadas anteriormente, y con el esfuerzo expresado por el número de
anzuelos.
Tabla 4. Valores de CPUE calculados en tres áreas de
explotación de la merluza negra durante 1994 (Tomado de Cassia y Perrota,
1996).
|
Área |
Posición |
CPUE (kg/anzuelo) |
||
|
|
Latitud |
Longitud |
< 1000 metros |
> 1000 metros |
|
1 |
45°42’ |
59°38’ |
0,229 |
0,380 |
|
2 |
47°29’ |
59°43’ |
0,125 |
0,104 |
|
3 |
54°49’ |
61°28’ |
0,001 |
0,578 |
Fenómenos que pueden afectar los cálculos de CPUE
Los artes de pesca utilizados por
la flota argentina que captura merluza negra son básicamente de dos tipos:
redes de arrastre de fondo, en el caso de los arrastreros, y
palangres o “long-liners” también de fondo en el caso de los
palangreros.
La
captura de merluza negra resulta incidental en la mayor parte de los arrastreros
que operan en el área de distribución de la especie. Entre las embarcaciones
que dirigen su esfuerzo hacia el recurso deben destacarse los palangreros.
En este caso, el cálculo de la CPUE se ve dificultado debido a que la
información proveniente de los partes de pesca no contiene datos del número y
tipo de anzuelos, tipo de carnada y duración de la cala, lo que en esta
modalidad de captura resulta imprescindible para una correcta estimación del
esfuerzo, tal y como se expresó con anterioridad.
Por
otra parte, no existen estudios del descarte producido a bordo de las
embarcaciones que capturan como fauna acompañante a la merluza negra, aunque
dado el alto valor de la especie en el mercado, podría inicialmente pensarse
que el descarte debe ser muy pequeño.
En la Figura 3 se observa la evolución por cuadrado estadístico
de las capturas en la ZEE en los últimos tres años.
Figura 3. Distribución de la captura de merluza negra en los años
1996, 1997 y 1998.
Elementos de manejo
Muestreo de
desembarque
Debido al procesamiento de la
captura a bordo para la obtención de troncos y filets que lleva a cabo la
totalidad de la flota argentina dirigida a la especie, no existe muestreo de
desembarque.
La mayor parte del desembarco se
realiza además en Ushuaia y Puerto Deseado. Debido a ello, la composición de
las capturas debería estimarse a partir del embarque de observadores en los
buques comerciales, los cuales al presente son ocasionales, impidiendo la
cuantificación de la mortalidad por pesca.
Estimación de
la abundancia y composición de edades
Las estimaciones de la abundancia
de la merluza negra en el Mar Argentino fueron obtenidas a partir de las campañas
de evaluación de los recursos demersales. Estos cruceros de investigación son dirigidos a otras
especies tales como la merluza y la merluza de cola, por lo que el área de
distribución de la merluza negra sólo es abarcada en forma parcial, sobre la
plataforma y talud (hasta 400 m de profundidad). El resultado de las últimas
evaluaciones de los juveniles realizadas en las áreas al norte y sur de 46°S
puede observarse en la Tabla 5.
Tabla 5. Estimaciones
de abundancia (en toneladas) de la merluza negra en el Mar Argentino hasta 400 m
de profundidad. Fuente: INIDEP, Proyecto de Evaluación de Especies Demersales
Australes.
|
Año |
Estación |
Biomasa estimada (t) al Sur de
46°S |
|
1979 |
Verano |
13444 |
|
1987 |
Verano |
7955 |
|
1992 |
Verano |
9139 |
|
1992 |
Primavera |
4369 |
|
1993 |
Verano |
6520 |
|
1993 |
Invierno |
2825 |
|
1994 |
Verano |
3852 |
|
1994 |
Primavera |
4104 |
|
1995 |
Verano |
2256 |
|
1997 |
Verano |
3999 |
|
1998 |
Verano |
16696 |
|
1999 |
Verano |
4650 |
|
Año |
Estación |
Biomasa estimada (t) al Norte
de 46°S |
|
1981 |
Invierno |
400 |
|
1993 |
Invierno |
97 |
|
1994 |
Invierno |
0 |
|
1996 |
Invierno |
83 |
|
1997 |
Invierno |
943 |
|
1998 |
Invierno |
2501 |
Estimación de
capturas máximas
No se cuenta con información técnica para la estimación de
capturas máximas. Ver Tabla 6.
Tabla 6. Capturas máximas permisibles
(en toneladas) de merluza negra establecidas por la SAGPyA, recomendadas por el
INIDEP y declaradas por la flota argentina que operó sobre el recurso.
|
Año |
Captura Máxima Permisible (t) |
Recomendación del INIDEP (t) |
Capturas declaradas (t) |
|
1984 |
6630 |
6680 |
- |
|
1988 |
25000 |
No |
53 |
|
1992 |
25000 |
No |
525 |
|
1993 |
No consta |
No |
4144 |
|
1994 |
No consta |
No |
13421 |
|
1995 |
11000 |
No |
18229 |
|
1996 |
11000 |
No |
14811 |
|
1997 |
11000 |
No |
8793 |
|
1998 |
5000 t; luego se eleva 8600 t |
No técnica, 5000 t; luego se eleva 8600 t |
9975 |
Predicción de la evolución del efectivo
La información disponible acerca
de la pesca de la merluza negra en el Mar Argentino es aún escasa,
principalmente por tratarse de una pesquería de desarrollo muy reciente, y por
dificultades en la obtención de los datos básicos. Debido a ello, por el
momento resulta difícil hacer predicciones respecto de la evolución del
recurso. No obstante, deberían tomarse algunas medidas precautorias en el
desarrollo de la pesquería. Por ejemplo, Cassia y Perrotta (1996) y Prenski y
Almeyda (1997), indicaron que debido al lento crecimiento de la especie, resulta
urgente generar medidas de manejo para restringir la captura de juveniles, con
el fin de evitar una posible sobrepesca del crecimiento. Prenski y Almeyda
(1997) mencionaron también que desde una óptica conservativa, resulta
conveniente realizar la pesca comercial de esta especie a más de 1000 m de
profundidad, ya que los juveniles tienden a localizarse en aguas más someras,
incluyendo las de plataforma. De esta manera se actuaría selectivamente sobre
la fracción adulta del efectivo.
Sugerencia de manejo
En el área situada al sur de los
54°S la mayoría de los adultos de D.
eleginoides se hallan a profundidades mayores de 800 m, profundidades donde
la presencia de individuos juveniles es escasa o nula. En el área del talud
continental y entre las latitudes de 38°S y 48°S la presencia masiva de los
adultos se detecta a una profundidad mayor, de alrededor de 1000 m.
Por
consiguiente y desde una óptica general, conservativa, y aplicable a todo el
talud argentino, puede concluirse que es conveniente realizar la pesca comercial
a más de 1000 m.
En las cuatro campañas realizadas con el B/P Azuchi Maru, arrastrero de
gran profundidad, durante octubre-diciembre de 1995 y febrero-julio de 1997, se
puso de manifiesto según las curvas de madurez y la distribución de las
frecuencias de longitud total (Figuras 5 y 6) que la presencia de juveniles en
los arrastres efectuados a profundidades mayores de 1000 m no superó en ningún
caso el 10 %.
Figura 5. Distribución de los largos totales de merluza
negra por profundidad.
Figura 6.
Distribución acumulada en porcentajes de frecuencias de Lt (cm) y de la curva
de madurez (machos+hembras) segun las observaciones del B/P Azuchi Maru (años
1995 y 1997, campañas 01-03) a profundidades mayores de 1000 m.
Con respecto a los palangreros,
que actúan a profundidades entre 600 m y 1800 m pero con mayor frecuencia en
los valores menores de este rango, se registran capturas con porcentajes de
individuos menores de 85 cm que corresponden a un 30 a 40 % en el área de pesca
argentina, 42 al 50 % en las Islas Georgias, y 20 % en las Islas Kerguelen.
Por
consiguiente y con respecto a esta especie, la selectividad no es dependiente
del arte de pesca sino de la profundidad de la maniobra de pesca.
En lo que se refiere a la pesca
por palangre, y como disposición secundaria, se sugiere elevar la medida mínima
de separación de la punta del anzuelo (“gap”)
a 4 cm, con el objeto de evitar la pesca de juveniles.
Debe señalarse que otros trabajos han indicado que los anzuelos
circulares son los más eficientes en la retención de esta especie.
Se debería por lo tanto, propender a la modalidad de su uso.
El control de las actividades de
pesca por profundidad podría ser complicado por lo que se sugiere, que la
captura no supere el 10 % en número de individuos menores de 85 cm.
Debido
al lento crecimiento de esta especie es importante y urgente generar medidas que
eviten la sobrepesca de juveniles (sobrepesca de crecimiento) y de esta manera
asegurar un adecuado reclutamiento con vistas a un manejo racional del recurso.
A los efectos de evaluar el estado
del recurso es necesario obtener la información básica para la determinación
de la mortalidad por pesca, a partir de:
1)
Datos
históricos de captura y esfuerzo (en el caso de los palangreros expresado en números
de anzuelos calados por linea, n° de líneas y tiempo de permanencia de los
aparejos en el agua y para los arrastreros tiempo efectivo de arrastre),
proveniente de los registros de los capitanes. Esta entrega de información
deberá tener carácter confidencial, así como contener la posición de cada
operación de pesca, la carnada utilizada (para palangreros) e información
adicional del tipo de fondo.
2)
Implementación
del nuevo parte de pesca propuesto para los palangreros, que ha sido diseñado
en función de obtener específicamente la información sobre la acción de esa
flota, tendiente a una mejor evaluación del CPUE (captura por unidad de
esfuerzo) como índice de abundancia del recurso. El parte propuesto se incluye
como parte de este informe.
3)
Parte
diario o por lance para los arrastreros, para que consecuentemente se pueda
registrar convenientemente la especie objetivo, ya que éstos no pescan solo
merluza negra.
4)
Presencia
de al menos cuatro observadores destinados específicamente a los buques
palangreros que capturan merluza negra (uno por embarcación), con la intención
de cubrir la misma cantidad de buques por marea. En este caso debería
contemplarse la posibilidad de compartir costos con las empresas ya que el
proyecto no tiene financiación.
BIBLIOGRAFIA DE CONSULTA
CASSIA, M.C. 1996
Comparison between age readings from scales and otoliths of the toothfish
(Dissostichus eleginoides)
from South Georgia. Manuscrito.
CASSIA, M.C. & PERROTTA,
R.G. 1996. Distribución, estructura de tallas, alimentación y pesca de la
merluza negra (Dissostichus eleginoides
Smith, 1898) en el Mar Argentino. INIDEP Inf. Téc. 9: 19 pp.
CIECHOMSKI, J.D. & WEISS,
G. 1976. Desarrollo y distribución de postlarvas de róbalo Eleginops
maclovinus (Valenciennes, 1830) Dollo 1904, de la merluza negra Dissostichus
eleginoides Smitt 1898 y de las nototenias Notothenia spp., Pisces, Nototheniidae. Physis (Buenos Aires), A, 35(19):115-125.
EHRLICH,
M.D., SANCHEZ, R.P., CIECHOMSKI, J.D., MACHINANDIARENA, L. & PAJARO, M.
1996. In: Reproductive habitat, biology and acoustic biomass estimates of the
southern blue whiting (Micromesistius
australis) in the sea off southern Patagonia. INIDEP, Inf. Int., 29 pp.
GARCIA DE LA ROSA, S.B. &
SANCHEZ, F. 1996. Feeding
ecology of patagonian toothfish (Dissostichus
eleginoides), in a South-western Atlantic area. Manuscrito.
García de la Rosa, S. B.; F. Sanchez
& D. FIGUEROA (1997). Feeding Ecology of Dissostyichus
eleginoides in two areas: Patagonian shelf and Georgias Islands. CCMLAR
SCIENCE. Vol. 4: 105-124.
GON, O. & HEEMSTRA, P.C. 1990. Fishes of the Southern Ocean. J.L.B. Smith
Institute of Ichthyology, Grahamstown, 462 pp. 12 pls.
HUREAU, J.C. 1985. NOTOTHENIIDAE (PP. 323-385). In: W.Fischer & J.C. Hureau
(eds), FAO species identification sheets for fishery purposes. Southern Ocean
(Fishing Areas 48, 58 and 88) (CCAMLR Convention Area). FAO, Rome, 2:233-471.
INADA, T. 1986. Family Nototheniidae. In: Nakamura, I. (Ed.). Important fishes
trawled off Patagonia. Japan Marine Fishery Resource Research Center, Tokyo.
LLORIS, D. & RUCABADO, J. 1991.
Ictiofauna del Canal de Beagle (Tierra del Fuego), aspectos ecológicos y análisis
biogeográfico. Publ. Espec. Inst. Esp. Oceanogr., 8:171 pp
MARI, N.R. 1997. Aspectos de la pesquería de merluza
negra (Dissostichus eleginoides), en
el período 1989-1996, en el área de operación de la flota argentina. (MS).
OTERO, H.O., BEZZI, S.I.,. RENZI,
M.A. & VERAZAY, G.A. 1982. Atlas de los recursos demersales del Mar
Argentino. Serie Contribuciones. Instituto Nacional de Investigación y
Desarrollo Pesquero. Contrib. N°423: 248 pp.
OYARZUN, C, P.W. CAMPOS & H.R.
VALERIA. 1988. Adaptaciones para la flotabilidad en Dissostichus
eleginoides Smitt, 1898 (Pisces, Perciformes, Nototheniidae). Invest.Pesq.
Barcelona 52:455-466.
PRENSKI, L.B. 1995. Merluza Negra.
Informe Técnico Interno INIDEP. Proyecto Evaluación Especies Australes. N°
53. Diciembre 1995.
PRENSKI, L.B. & ALMEYDA, S.M.
1997. Algunos aspectos biológicos relevantes a la explotación de la merluza
negra (Dissostichus eleginoides Smitt,
1898) en la Zona Económica Exclusiva Argentina y sector oceánico adyacente.
MS.