11/10/03
fuente: diario "Rio Negro"
Chile separó a dos militares y pide disculpas a la Argentina
Entraron en forma ilegal al consulado argentino, dijeron.
Aclaran que actuaron en forma "independiente".
BUENOS AIRES/ SANTIAGO.- El gobierno de Chile separó a dos militares involucrados en el episodio del presunto espionaje realizado sobre el consulado argentino en Punta Arenas y pidió disculpas por el episodio.
La decisión fue recibida con "satisfacción" por el gobierno argentino, que a través de la cancillería dijo que la actitud "se corresponde con la relación bilateral actual".
Tras el episodio vivido el domingo en la austral sede diplomática, el Ministerio de Defensa de Chile admitió que "personal en servicio activo d la unidad de inteligencia de la Región Militar Austral, actuando en forma independiente y sin instrucciones superiores, ingresó al recinto del Consulado de la República Argentina en Punta Arenas, afectando seriamente políticas de gobierno y contraviniendo normativas institucionales vigentes".
La decisión de esos cambios, un pedido de disculpas y la promesa de investigación fue expresada por la canciller Soledad Alvear al embajador argentino en Santiago, Carlos Abihaggle, en una reunión que ambos mantuvieron por la tarde.
"Sin perjuicio de los resultados de las investigaciones judiciales y administrativas, las autoridades competentes han cursado la baja inmediata del teniente coronel de Ejército, Víctor Hugo Poza Reyes, jefe de la unidad de inteligencia mencionada, por su personal responsabilidad en los hechos", se dijo en el comunicado chileno.
La ministra de Defensa, Michele Bachelet, citó a informar al Comandante de la Región Militar Austral, general de división Waldo Zauritz, quien "asumiendo la responsabilidad final del mando, presentó su renuncia, la cual le ha sido aceptada".
A su vez, por instrucciones del presidente Ricardo Lagos, Bachelet inició una "revisión y perfeccionamiento de los procedimientos y regulaciones de inteligencia".
El embajador de Argentina, Carlos Abihaggle, afirmó que los recintos diplomáticos y consulares de su país no guardan secretos militares, tras recibir explicaciones de la canciller Soledad Alvear. "Nadie se haga ilusiones de que porque vaya a una dependencia de esa naturaleza le va a encontrar el agujero al mate, como decimos nosotros", señaló Abihaggle, al declararse "satisfecho" con la reacción del gobierno chileno.
El incidente en el consulado en Punta Arenas (2.180 km al sur de Santiago, sobre la costa del estrecho de Magallanes) se produjo el domingo, según informó el segundo jefe de la oficina, José Andrés Basbús.
Dos individuos penetraron al edificio sin forzar puertas o ventanas, abrieron una caja de fondos, sacaron documentación, fotocopiaron textos y, aparentemente, lograron llevarse algunos papeles cuando emprendieron el escape tras ser descubiertos, según el relato de Basbús al fiscal regional que tomó la indagatoria judicial, Pedro Corti.
Los invasores fueron sorprendidos por el mismo Basbús, que llegaba temprano al consulado, que ese día debía servir de lugar de votación para residentes argentinos convocados para el comicio de gobernador de la provincia de Chubut.
Basbús forcejeó con uno de los intrusos, pero los dos extraños lograron escapar del edificio, aunque abandonando una chaqueta, gafas para el sol, un manojo de llaves, una filmadora, un carné de identidad chileno a nombre de Luis Alberto Robles Ricus y una tarjeta que autoriza el porte de armas al individuo.
El fiscal dijo ayer que circulaban "rumores" que identificaron a Robles Ricus como miembro auxiliar de una sección de inteligencia del Ejército chileno. "Hemos pedido información a la jefatura militar", añadió. Punta Arenas es asiento del mando de la guarnición de las Fuerzas Armadas de la región austral chilena (Magallanes, limítrofe con Argentina), que figura entre las más poderosas del país. (AFP, DyN y Télam)