06/11/03
enviado por: FVLN
Encontrado en: http://biodiversidadla.org/article/articleprint/3804/-/24/
Pretenden privatizar acuífero guaraní, por
Carmelo Ruiz Marrero
Autor: Carmelo Ruiz Marrero
Fecha de Publicación: 28/10/2003 14:08
Para unos es investigación científica para la protección del ambiente.
Pero para otros no es más que una coartada para la privatización de un valioso
recurso natural. El recurso en cuestión es el Acuífero Guaraní en Suramérica,
posiblemente la reserva de agua dulce más grande del mundo
Este acuífero abarca 1.2 millones de kilómetros cuadrados y se extiende
desde Uruguay hasta partes de Argentina, Paraguay y Brasil, área que algunos
están comenzando a llamar la Triple Frontera. Su rendimiento es de 40 a
80 kilómetros cúbicos al año, lo cual le permitiría cubrir las necesidades
de agua de 360 millones de personas indefinidamente.
La Global Environmental Facility, brazo ambiental del Banco Mundial, está
financiando el Proyecto de Protección Ambiental y Desarrollo Sustentable del
Acuífero Guaraní. Este proyecto, cuyas oficinas están en Montevideo,
cuenta con el apoyo de la Organización de Estados Americanos, la Agencia
Internacional de Energía Atómica y los gobiernos de Holanda y Alemania. Su
alegado propósito es proteger el acuífero asegurando su uso racional, pero
organizaciones populares y sectores progresistas de Suramérica sospechan que
las verdaderas motivaciones son otras.
El movimiento brasileño Grito Das Aguas nota con preocupación que el Proyecto
consolidará el conocimiento acumulado durante años de investigaciones
desarrolladas en diferentes universidades latinoamericanas para ponerlo a la
disposición de intereses corporativos. "Con esta información estratégica,
los grandes grupos económicos podrán orientar sus inversiones hacia su
objetivo prioritario: la creación del mercado del agua, implantando de facto la
nueva hidrogeopolítica de dominación, poniendo en peligro la soberanía de
nuestros pueblos."
"Para seguir con el proceso de acumulación de riqueza, propio del modelo
capitalista neoliberal, los países ricos necesitan de nuestros recursos
naturales, ya que su enriquecimiento se desarrolló, a lo largo de la historia,
a expensas de la superexplotación de sus reservas y hoy enfrentan problemas
serios para ampliar su capacidad productiva", advierte Grito Das Aguas.
"Si la ONU profetiza que en 2025 la demanda de agua potable será 56% más
que el suministro, quienes tengan esos recursos podrían ser blanco de un saqueo
forzado", plantea Liberación, un semanario latino publicado en
Suecia, en un editorial reciente sobre la agenda Bush para con el Acuífero
Guaraní y la Triple Frontera.
La revista apunta a uno de dos escenarios posibles: "Uno, la apropiación
territorial a través de compras de tierras con recursos naturales, ante la
adquisición de extensas zonas en la Patagonia. O a futuro y en la peor de las
circunstancias no se descarta una invasión militar. Esta hipótesis traza un
paralelo con la última guerra en Irak y la actual apropiación de las grandes
petroleras estadounidenses de la riqueza iraquí."
Al considerar estas posibilidades, se hace escalofriante el pronóstico del
Banco Mundial de que la próxima guerra mundial será por agua. Por su parte, la
Agencia Central de Inteligencia predice que para el año 2015 el acceso al agua
potable será una de las mayores causas de conflicto internacional.
En su libro "La Guerra Infinita: Hegemonía y Terror Mundial" la
investigadora mexicana Ana Esther Ceceña sostiene que "la Triple Frontera
funciona como llave de acceso político y militar a la región amazónica; es
una frontera que comunica a dos de los países mas importantes de América del
Sur y está en un lugar rico en biodiversidad... y con mucha agua que puede ser
una buena fuente de energía eléctrica".
"El campo de lucha son la Organización Mundial de Comercio (OMC) y el ALCA
como extensión del Tratado de Libre Comercio de América del Norte (TLC)",
sentencia Liberación en su editorial. "La pugna es entre quienes creen que
el agua debe ser considerada un bien comerciable (como el trigo o el café) y
quienes dicen que es un bien social relacionado con el derecho a la vida. Los
alcances de la soberanía nacional y las herramientas legales son también parte
del combate."
El agua, el ALCA y la agenda capitalista global
Al indagar el conflicto en torno al acuífero Guaraní es necesario discutir el
Area de Libre Comercio de las Américas (ALCA) que Estados Unidos desea
implantar en todo el hemisferio. El ALCA es esencialmente una extensión del
TLC, el cual define el agua potable como un bien comerciable. Esto significa que
bajo el ALCA se castigará cualquier intento de impedir el comercio
internacional de agua, aunque tales intentos sean motivados por razones
ambientales o de salud pública.
Bajo el TLC, los gobiernos, municipios y comunidades- desde Puerto Rico hasta
Hawaii y desde Chiapas hasta Alaska- están obligados a vender sus recursos de
agua al mejor postor, ya que este tratado le permite a firmas privadas demandar
a gobiernos por cualquier inconveniencia que sufran. Actualmente ni la OMC
ofrece tales garantías a los inversionistas, pero eso podría cambiar en el
futuro, como veremos más adelante.
Tenemos el caso en 1998 cuando la compañía estadounidense Sun Belt demandó al
gobierno canadiense por $10 mil millones por violación al TLC. ¿Cuál era el
agravio? Que el gobierno de la provincia de Columbia Británica prohibía la
exportación masiva de su agua potable y Sun Belt quería exportarla a la
sedienta California.
Vemos además el caso de la firma estadounidense Metalclad, que demandó al
gobierno mexicano por $17 millones. Las autoridades mexicanas habían ordenado
el cierre de la planta de tratamiento y disposición de desperdicios tóxicos
peligrosos de Metalclad en San Luis Potosí, y la compañía llamó eso una
expropiación injusta. Invocó las protecciones del TLC y ganó su caso contra México.
Todo esto es un presagio de lo que Centro y Suramérica pueden esperar del ALCA.
Inseparable de la problemática del ALCA y los recursos de agua suramericanos es
la Iniciativa para la Integración de la Infraestructura Regional de Suramérica
(IIRSA). Esta iniciativa pretende construir una enorme infraestructura de
transportación para vincular los rincones más recónditos del continente a la
economía global, incluyendo canales que harán posible que barcos entren por el
río Orinoco, pasen por la cuenca del Amazonas y salgan al Atlántico por el río
La Plata. Se contemplan también ambiciosos proyectos privados de electrificación
que se beneficiarán de mercados energéticos liberalizados y de faraónicos
proyectos hidroeléctricos.
Para velar por la seguridad de las inversiones extranjeras que vendrán como
resultado del IIRSA y el ALCA, el Comando Sur del Departamento de Defensa de
Estados Unidos tiene establecidos: la base-radar en Manta, Ecuador; en Colombia
bases en Leticia, Caquetá y Putumayo; Santa Lucía en Perú al igual que en el
Putumayo peruano; la ampliación de la base en Alcántara en Brasil; en Bolivia,
una instalación en Chaparé y una unidad "antiterrorista" en Santa
Cruz de la Sierra; En Paraguay, campamentos para entrenar boinas verdes; en
Tierra del Fuego la base de Tolhuin; y múltiples instalaciones más en
Argentina, el Atlántico Sur y hasta Antártida.
Las grandes potencias y las corporaciones comerciantes de agua tienen cifradas
sus esperanzas en establecer un régimen mundial de privatización compulsoria
mediante la aprobación de un Acuerdo General sobre el Comercio en Servicios
(GATS) bajo la OMC. El GATS obligaría a todos los países miembros de la OMC a
abrir a la privatización sus sectores de servicios, que van desde el agua y las
telecomunicaciones hasta la salud, educación y sistemas penales.
Estos mismos intereses también buscan la ratificación de un Acuerdo
Multilateral de Inversiones (MAI), también bajo la OMC. Tal acuerdo ofrecería
a los inversionistas los mismos privilegios y garantías que gozan hoy en
Norteamérica bajo el TLC, pero a nivel mundial.
Estados Unidos y sus aliados están tratando de obtener la ratificación del
GATS y del MAI desde la Ronda de Uruguay, que duró de 1984 a 1994. Trataron de
nuevo sin éxito en la conferencia de la OMC en Seattle en 1999 y su último
intento fue en la conferencia la OMC en Cancún el mes pasado, pero no pudieron
superar la oposición de los países pobres, que se o rganizaron como el Grupo
de los 22.
Los pueblos se organizan
Los pueblos suramericanos ya se están organizando para defender su acuífero.
El pasado mes de marzo se celebró en la ciudad brasileña de Cotía el Foro
Social del Agua 2003, Suramérica, con sobre 2,500 participantes de ocho países.
"Sabemos perfectamente que el interés de las grandes corporaciones
transnacionales es dominar el conocimiento sobre las reservas estratégicas de
nuestros recursos naturales, especialmente el mapa hidrogeológico de América
Latina", dice la declaración conjunta endosada por los participantes del
foro.
Sobre el Proyecto del Acuífero Guaraní, dice "Apartando a la comunidad
del control de este Proyecto, serán justamente los grupos privados los que
prioritariamente se beneficiarán de toda la información científica que será
levantada con dinero público. Además de esto y por lo que se sabe, todo ese
dinero será gastado en consultorías internacionales cuyos procesos de
contratación son realizados sin ningún tipo de control ni transparencia."
En la actividad se determinó que se celebrará un Foro Social Mundial del Agua
cada dos años, el primero tomará lugar junto con el Foro Social Mundial 2004 a
ser celebrado en la India. A nivel regional se está planificando para el mes
que viene el Foro Social de las Aguas del Acuífero Guaraní, desde el cual se
lanzará oficialmente el Frente Parlamentario Latinoamericano por las Aguas del
Acuífero Guaraní, que agrupará a legisladores progresistas comprometidos con
las luchas populares en pro de los recursos de agua.
Estos foros tendrán como propósito estimular la participación crítica de la
sociedad civil en la gestión del agua y denunciar cualquier manipulación por
parte de intereses empresariales.
Todas estas iniciativas derivan inspiración y aliento del ejemplo que ha dado
el pueblo boliviano. Hace un par de años una masiva movilización popular forzó
al entonces presidente Bánzer a revocar la privatización de los acueductos de
la ciudad de Cochabamba. Y la semana pasada ese mismo pueblo afirmó su soberanía
sobre sus recursos naturales al dar al traste con el gobierno de Sánchez de
Losada, quien pretendía prácticamente regalar el gas natural del país a
Estados Unidos.
CARMELO RUIZ MARRERO ES UN PERIODISTA RADICADO EN PUERTO RICO.
Nota
"La necesidad de preservar la mayor reserva de agua subterránea del mundo
es consenso de todos aquellos dedicados a la búsqueda del desarrollo
sustentable. El proyecto del Banco Mundial no prevé ningún tipo de participación
popular en el acceso a las informaciones y el control de lo que se hará con
esas informaciones estratégicas que obtendrán. Para nosotros el desarrollo
ambiental sustentable sólo es posible si fuera SOCIALMENTE JUSTO."
"Hacemos una clara división entre los que defienden el agua y todos los
recursos naturales que deben estar bajo el control social y comunitario, por un
lado, y aquellos que defienden la tesis de que pueden estar bajo el control
privado. En este sentido, declaramos nuestra disposición de lucha y movilización
contra todas las tentativas de privatización y exportación del agua en
beneficio de las empresas privadas nacionales o extranjeras que quieran lucrar
con la misma."
Declaración del Foro Social de las Aguas 2003, Suramérica, celebrado en Brasil
en marzo de 2003
http://www.biodiversidadla.org/article/articleprint/3804/-1/24/