FECHA:
30-05-2002
MEDIO: diario El Patagonico.
LUEGO
DE CREAR SU PARQUE PRIVADO CON EL 21 % DEL TERRITORIO DE LA PROVINCIA DE PALENA,
EN CHILE, EL
MULTIMILLONARIO ESTADOUNIDENSE EXTIENDE SUS DOMINIOS A LA PATAGONIA
ARGENTINA.
El
multimillonario Douglas Tompkins domina ya "oficialmente" unas 330.000
hectáreas de la provincia de Palena, ubicada en la décima región de la
Patagonia chilena. Ello equivale al 21 de su territorio. Allí creó el Parque
Pumalín, que actualmente administra la fundación estadounidense Conservation
Land Trust, con la "promesa" de donar alguna vez su inmenso
"santuario de la naturaleza" a una fundación chilena para su
administración y desarrollo como parque nacional. Por estos lados, sus dominios
alcanzan ya unas 146.925 hectáreas en la provincia de Santa Cruz. En la costa,
los Tompkins adquirieron las estancias Monte León y Dor-Aike y en la cordillera
se hicieron de las estancias Sol de Mayo y El Rincón.
Al fundamentar su preocupación por el proyecto de ley que apunta a interrumpir
la venta de tierras a extranjeros, los diputados provinciales del Chubut, Carlos
Lorenzo y Rolando Iralde, dedicaron varias líneas de su proyecto a las
inversiones efectuadas por el millonario estadounidense Douglas Tompkins en
Chile, desconociendo tal vez que el magnate y su esposa Kristine dominan también
vastos territorios de este lado de la cordillera, más concretamente en la
provincia de Santa Cruz.
Sus millonarias operaciones inmobiliarias corrieron aquí por cuenta de otra
fundación estadounidense: The Patagonia Land Trust. Las estancias Monte León,
Dor-Aike, Sol de Mayo y El Rincón fueron los fundos que adquirió en Santa Cruz
el matrimonio Tompkins.
La estancia Monte León está ubicada a unos 200 kilómetros al norte de Río
Gallegos, sobre la Ruta 3, al sur de la localidad de Piedra Buena. Comprende
69.750 hectáreas que se extienden sobre 40,25 kilómetros de costa.
La estancia Dor-Aike, en tanto, es adyacente a Monte León, justo sobre su lado
noroeste. Comprende 37.125 hectáreas y 20,93 kilómetros del río Santa Cruz.
La estancia Sol de Mayo bordea la frontera chilena. La misma está situada al
sur de Los Antiguos, justo entre los lagos Buenos Aires y Pueyrredón. Comprende
24.300 hectáreas.
Así, los dominios de Tompkins suman un total de 146.925 hectáreas sólo en la
provincia de Santa Cruz.
TEMORES
Del otro lado de la cordillera, el ambicioso proyecto del llamado «eco-filántropo»
estadounidense divide a la ciudadanía chilena en dos. Hay quienes lo aman por
«su obra» y están los que lo acusan de vender espejitos para la corona
yanqui.
Sus excéntricas inversiones en Chile fueron analizadas por el Centro David
Rockefeller para Estudios Latinoamericanos de la Universidad de Harvard. A uno
de sus miembros recurrieron los diputados Lorenzo e Iralde en busca de
fundamentos para su iniciativa de prohibir por Ley la venta de tierras privadas
y fiscales a extranjeros en la provincia de Chubut, tal como informó El Patagónico
en su edición del pasado domingo.
Se trata del mexicano Juan Enríquez, quien sostiene que la fragmentación
territorial cumplirá una función destacada para el reordenamiento global, en
cuyo marco es posible que surjan nuevos países en América Latina: en Chile,
Argentina y Brasil especialmente.
Las concesiones madereras otorgadas por Guatemala al Reino Unido en las costas
del Mar Caribe condujeron a la independencia de la «Hondura Británica» en
1981. El proceso que acabó convirtiendo este territorio guatemalteco en la nación
independiente de Bélice constituye un ejemplo acabado del fenómeno descripto
por Enríquez.
A su entender, presenta afinidades preocupantes con el caso de Tompkins en
Palena.
INFLUENCIAS
En una de sus producciones periodísticas, el investigador cita una carta que
fuera enviada el 21 de setiembre de 1998 por Tompkins al colono de Corcovado,
Omar Tampier.
Con ella, además de invitarlo a desistir de solicitar al Ministerio de Bienes
Nacionales de Chile 15 hectáreas de su propiedad que eran reclamadas por el
magnate, éste admite sus fuertes influencias en el mismo ministerio y —lo que
es más preocupante— que sus tierras están bajo régimen legislativo foráneo,
de las leyes de Impuesto y Renta de los Estados Unidos, y no bajo la legislación
chilena.
El documento fue puesto a conocimiento de Enríquez por parte de José Miguel
Fritis. En esta carta, Tompkins escribe textualmente: «... desde mi punto de
vista personal, estas 15 hectáreas no son fundamentales para nosotros, pero ya
que el dueño del fundo Linahuá no soy yo como persona, sino que una de
nuestras fundaciones en los Estados Unidos, que no puede bajo ninguna
circunstancia ceder tierra a nadie ya que está en contra de sus reglas de
Impuestos Internos de los Estados Unidos, mi sugerencia es que pidas otras 15
hectáreas de terrenos del Fisco o incluso olvidarte de esas 15 hectáreas».
El artículo periodístico citado en el proyecto de Lorenzo e Iralde señala que
«la fragmentación encargada a manos de privados (precisamente como en el caso
de Bélice) se ajusta perfectamente al proceso que vive hoy Palena y la relación
que un magnate como Tompkins ha llegado a establecer con el Estado».