08/04/2003
fuente:
diario "El Patagonico"
Subsidiaria de British Petroleum afianza oligopolio
en Patagonia
SE AFIANZA LA CONCENTRACION OLIGOPOLICA PRETENDIDA POR LA SUBSIDIARIA DE LA
BRITISH PETROLEUM EN DESMEDRO DE LOS MEDIANOS EMPRESARIOS DE COMODORO
Pan American se sacó de encima a otra empresa local
"La concentración de capital es la lógica del sistema". En nombre
de la "libertad", Estados Unidos, Inglaterra y España invaden países
y acomodan futuros negocios para reconstruir lo que ellos mismos se encargan de
destruír. Mientras en Argentina, y en Comodoro Rivadavia precisamente, sus
aliados del empresariado petrolero lo hacen "desapareciendo" a sus
pares locales. Una de las firmas subsidiarias de la British Petroleum, Pan
American, la principal concecionaria de los yacimientos de esta ciudad, dio ayer
un paso firme en su carrera por dejar en manos de un oligopolio de
multinacionales su operatoria: unos 60 trabajadores de Cañadón Grande fueron
transferidos a la sueca SADE y otros 30 a Petro Sar, firmas que tomarán a su
cargo la ejecución de los contratos que Pan American decidió no renovarle a la
empresa local.
Los contratos de la firma local con la ex Amoco habían vencido en octubre del año
pasado y ya por entonces era claro que no serían renovados. Lo tenía claro por
lo menos el Sindicato de Petroleros Privados, cuyos dirigentes se interesaron
desde entonces para obtener un acuerdo que satisfaga el interés de sus
representados.
Noventa ex trabajadores de Cañadón Grande salieron ayer de la delegación
local de la Subsecretaría de Trabajo con cheques de entre 25 mil y 50 mil pesos
en sus bolsillos y se supo entonces que el acuerdo logrado por el Sindicato había
dado sus frutos, formalizándose el traspaso de los noventa trabajadores que
empleaba la empresa local a Sade y Petro Sar.
Los trabajadores fueron transferidos en condiciones para nada despreciables. Cañadón
Grande les abonó el cien por ciento del monto indemnizatorio establecido en el
artículo 245 de la Ley «de Contratos de Trabajo» —como si estuvieran siendo
despedidos sin justificación—, más un salario como bonificación especial,
lo que es posible gracias a la existencia de un fondo común al que todas las
contratistas de la zona aportan un 6 por ciento de sus ganancias, por si las
dudas.
POR LAS DUDAS
Fue un fondo creado por voluntad del Sindicato en función a pasadas
experiencias lamentables en lo que hace al desencuentro entre operadoras y
contratistas, las que siempre arrojaban saldos negativos para los trabajadores.
Ahora, gracias a la previsión del Sindicato, Cañadón Grande tenía de dónde
sacar el dinero para resarcir a sus empleados por el «desarraigo» que implica
mudar de empresa.
Es que unos 60 ex trabajadores de la firma local se integraron a Sade y otros 30
a Petro Sar, firmas con las que respectivamente celebraron contratos laborales
por 5 años y en las que se mantendrán en relación de dependencia durante ese
lapso, en las mismas condiciones que gozaron hasta el último de sus días en su
empresa de procedencia, salario y antigüedad incluida.
COMO ANIQUILAR EMPRESAS LOCALES
Este acuerdo, que fue celebrado como un triunfo por la dirigencia sindical,
configura un nuevo progreso en los planes que digita Pan American Energy para
concentrar en un oligopolio de pocas firmas multinacionales toda su operatoria.
Entre las principales beneficiadas de este convite estaría, precisamente, la
sueca SADE.
Esto había sido alertado ya por El Patagónico en el mes de marzo, en sucesivos
artículos que advertían sobre el interés de Pan American por operar con
firmas locales que se fusionaran bajo la figura de Unión Transitoria de
Empresas y sobre las estrictas condiciones que planteaba a los interesados en
brindarle sus servicios.
PREVISION
Hay un artículo del acuerdo consumado ayer que deja en claro el poder
negociador del Sindicato Petrolero y su previsión, pero que al mismo tiempo da
temor sobre los planes de la empresa subsidiaria del Estado británico.
En caso de que Cañadón Grande perdiera el único contrato que aún conserva
con Pan American en el yacimiento de Cerro Dragón, los 128 trabajadores
comprometidos «tendrán los mismos beneficios cuando deban pasar a cualquier
otra contratista».
Con esas mismas palabra lo informó ayer a El Patagónico el secretario adjunto
del Sindicato Petrolero, Mario Mansilla, quien ocupa hoy la secretaría general
de la organización. También se ocupó de destacar que Cañadón Grande
mantiene un sólo contrato con Pan American en Comodoro, pero que continúa
prestándole sus servicios a la multinacional en Bolivia y en Perú.
Mansilla negó que Comodoro Rivadavia asista actualmente a un proceso que a las
claras agudizaría la concentración oligopólica de la industria petrolera,
quitando a las empresas locales su participación en el mercado y dejando las
ganancias del sector en manos foráneas y, por tanto, sin posibilidad de que esa
gran parte de lo producido por la explotación del subsuelo comodorense se
inyecte en el circuito económico local y regional.